Los beneficios fiscales — el corazón de la propuesta

Si el producto inmobiliario es el vehículo, el beneficio fiscal es el motor. Para un inversionista con ingresos altos en su país de origen, convertirse en residente fiscal paraguayo a través del Investor Pass puede representar, según su perfil, decenas de miles de dólares de ahorro anual — de forma legal, transparente y sin renunciar a su ciudadanía de origen.

Residencia permanente directa, sin fase temporal

A diferencia de la vía tradicional de residencia en Paraguay, que requiere aproximadamente dos años de residencia temporal antes de convertirse en permanente, el Investor Pass otorga la residencia permanente desde el primer momento. No hay requisito de múltiples viajes, no hay período de espera de dos años, no hay proceso de conversión.

0% de impuesto a la renta de fuente extranjera

Como residente fiscal paraguayo, el inversionista deja de tributar sobre sus ingresos generados fuera de Paraguay: honorarios de consultoría, rentas de portafolios de inversión, alquileres de propiedades en el exterior, dividendos de empresas extranjeras. Paraguay simplemente no grava esa renta. La renta de fuente doméstica paraguaya se grava a una tasa plana del 10% (IRE — Impuesto a la Renta Empresarial).

0% de impuesto al patrimonio

Paraguay no aplica impuesto al patrimonio ni impuesto a la herencia. Para inversionistas que vienen de jurisdicciones con cargas patrimoniales significativas, esto representa un ahorro adicional, recurrente, sobre el valor total de sus activos.

8% de impuesto a los dividendos para titulares del Investor Pass

Este es uno de los beneficios menos conocidos pero más concretos del programa. La tasa estándar de impuesto a los dividendos (IRP) para residentes fiscales paraguayos es del 15%. Los titulares del Investor Pass acceden a una tasa reducida del 8% — es decir, un diferencial de 7 puntos porcentuales a favor, aplicado sobre toda distribución de dividendos de fuente paraguaya.